Tortícolis: 2 recetas de la abuela para aliviarla

Tortícolis
Cuando la cabeza está atascada por la rigidez del cuello, ¡puede doler mucho! Para desbloquear la situación y calmar el dolor, nuestras abuelas solían aplicarse romero en el cuello. Te diremos cómo hacerlo.
Su abuela podía tener el hábito de regar con manguera el agua caliente o colocar una bolsa de agua caliente en su cuello para aliviar rápidamente la rigidez del mismo .
Este gesto todavía se usa hoy en día. El calor causa una dilatación local de los vasos sanguíneos, lo que da una sensación de calor donde duele, y relaja los músculos doloridos.
¿Por qué romero para la torticolis?
Esta aromática hierba mediterránea tiene eficaces propiedades analgésicas y relajantes para aliviar la tensión muscular y calmar el dolor agudo. El alfa-terpineol que contiene le da efectos relajantes, y el ácido rosmarínico tiene propiedades antiinflamatorias .
Utilizado como aceite esencial, el romero actúa como un anestésico natural, gracias a su contenido en alcanfor (casi 21%). Los músculos se vuelven flexibles, las tensiones se liberan y el dolor se calma. ¡Suficiente para retorcerte el cuello hasta la tortícolis!
¿Cómo alivia el dolor de torticolis con romero?
- Ponga en la palma de su mano 2 gotas de aceite esencial de romero con alcanfor.
- Masajea la zona dolorida con ligeros masajes circulares.
- Lávate bien las manos después.
- Repita la operación 3 o 4 veces durante el día.
El romero como cataplasma para el torticolis
- Corta 5 o 6 puñados de hojas de romero.
- Hervir en una cacerola llena de agua, calentar durante 10 minutos y filtrar.
- Espere hasta que las hojas ablandadas estén ligeramente calientes y luego extiéndalas en una gasa.
- Dobla el tejido y aplica la cataplasma en la zona dolorosa y mantenlo si es necesario con un vendaje.
- Déjalo encendido durante 15 o 20 minutos.
- Repita la operación varias veces al día, cada vez preparando una nueva cataplasma.